Se trata del Programa de intervención Neuroeducativa: “Técnicas de trabajo intelectual y emocional”
Las técnicas de estudio son un conjunto de estrategias que se enseñan al alumnado para que pueda aplicarlo a sus estudios. Estas técnicas de estudio son estrategias para “almacenar información” y “recuperarla” de manera práctica.
En cambio, la enseñanza de Técnicas de Trabajo Intelectual va mucho más allá y realiza cambios significativos en la estructura de pensamiento del alumnado.
Los recientes estudios en Neurociencia e Inteligencia Emocional evidencian que es necesario realizar un enfoque integral para enseñar la competencia de “aprender a aprender”. Un enfoque neuroeducativo que trabaje con el alumno/a desde la tríada “cognición-emoción-conducta” y que se base en cómo aprende el cerebro y cómo influyen las emociones significativamente en el aprendizaje.
Se trata no sólo de enseñar un método de estudio sino que es mucho más potente, pues son habilidades de un orden más elevado que realizan cambios profundos, tanto en la estructura de pensamiento, como en la gestión autónoma y eficaz que se realiza del aprendizaje (meta-cognición, meta-conocimiento) ya que es necesaria la conciencia de los propios procesos mentales y la gestión de las propias emociones que influye directamente en el pensamiento y la conducta.
Las técnicas de trabajo intelectual son todos aquellos medios o recursos que pueden contribuir a facilitar el aprendizaje del alumnado, ya sean estrategias de aprendizaje, hábitos de estudio específicos, técnicas de aprendizaje concretas y métodos de estudio eficaz. A esta definición añadimos la inteligencia emocional porque el ser humano es un todo, una realidad global. El desarrollo de las competencias emocionales es vital para la vida porque influye directamente en la relación contigo mismo y con los demás.
Es muy importante enseñar al alumnado la gestión de la impulsividad, la tolerancia a la frustración, cómo gestionar el estrés y la ansiedad. Que aprendan a tener un autocontrol en su propio aprendizaje para poder integrar un hábito, convirtiéndose en personas con una mejor autoestima, optimistas, capaces de auto-motivarse, responsabilizarse, tomar decisiones beneficiosas para ellos mismos y ser asertivos y resilientes.
Por todo ello el Programa de Intervención Neuroeducativa de Técnicas de Trabajo Intelectual y Emocional engloba las tres leyes del estudio:
- Hay que saber estudiar (Estrategias, métodos, técnicas…)
- Hay que querer estudiar (Inteligencia Emocional)
- Hay que poder estudiar (Saber aplicar las dos primeras leyes y desarrollar las propias capacidades mejorando las funciones ejecutivas y la inteligencia).